Cómo elegir el autoclave ideal para tu clínica dental

 

El autoclave dental es una herramienta de esterilización básica para eliminar los microorganismos y esporas de los instrumentos que se usan en una clínica dental. Utensilios como pinzas o exploradores se deben limpiar a diario y la forma más cómoda de hacerlo es mediante los autoclaves, estos dispositivos de cierre hermético y paredes gruesas que funcionan a alta presión.

Si no estás muy familiarizado con los autoclaves dentales, quizás tengas dudas sobre cómo elegir el que mejor se adapta a tu clínica. Para sacarte de dudas, te presentamos los tipos de autoclave que existen, en qué debes fijarte a la hora de elegir el tuyo y cuáles son los mejores del mercado.

Tipos de autoclave

Existen tres grandes tipos de autoclave según el tipo de material que se quiere esterilizar.

Autoclaves clase N

Son los autoclaves más sencillos y se utilizan para limpiar instrumentos básicos y planos como los bisturís. Funcionan por gravedad, ya que el vapor generado empuja el aire hacia afuera.

No son eficaces para los objetos huecos o canulados, ni instrumentos embolsados, ni materiales textiles o porosos. Por ese motivo, no son un tipo de autoclave aconsejable para una clínica dental.

Autoclaves clase S

Los autoclaves de clase S son más avanzados que los de clase N, ya que eliminan el aire gracias a una pared de vapor saturado hasta 3 veces para conseguir esterilizar el material.

En este caso son útiles también en productos porosos y embolsados pero no son efectivos en el saneamiento de materiales textiles.

Autoclaves clase B

Por último, nos encontramos con los autoclaves tipo B, que son los que permiten esterilizar cualquier tipo de carga: materiales porosos, embolsados, textiles, cuerpos huecos…

Eliminan el aire del interior mediante una bomba de vacío creando una presión negativa que fuerza la entrada del vapor. Según la Norma Europea 13060, son los más recomendados para clínicas dentales.

¿En qué fijarse para elegir un autoclave para tu clínica dental?

Ahora que ya sabes que en tu clínica dental el mejor autoclave que puedes tener es el tipo B. Pero, ¿cómo escoger el que mejor se adapta a tus necesidades? Estos son los 4 factores que debes tener en cuenta a la hora de elegir:

  • Capacidad. Dependiendo del espacio que tengas en tu clínica y la cantidad de instrumentos que hay que esterilizar, necesitarás un autoclave más grande o más pequeño. Los hay de 8 hasta 28 litros, aunque ten en cuenta que cuanto mayor, más energía gastará. Una práctica muy habitual es tener dos autoclaves pequeños para poder tener dos ciclos de esterilización distintos.
  • La duración del ciclo de esterilización. Cuanto más rápidos sean los ciclos de limpieza y secado, mejor. Sin embargo, los más veloces terminan siendo los más caros, así que deberás tenerlo en cuenta.
  • Garantía. Es importante que el autoclave dental que compres tenga garantía en caso de avería, ya que puede ocasionarte problemas importantes en tu trabajo. También asegúrate que tiene servicio técnico en España para que pueda reparar cualquier fallo en el menor tiempo posible.
  • Accesorios. Puedes sacarle provecho a todo lo que incluya de más el autoclave, desde conexión inalámbrica para supervisar la limpieza hasta funciones de trazabilidad o desmineralizadores.

Nuestra recomendación es que te informes sobre los autoclaves de Mocom. Se trata de una marca italiana referencia en el mundo de la esterilización y la desinfección con la que irás sobre seguro. Contacta con nosotros y te informaremos sobre sus autoclaves de 17, 22 y 28 litros, tanto los modelos Classic como Futura.

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